MÁS SOBRE EL SANTO ROSARIO

by AdminObra

La espiritualidad cristiana tiene como característica el deber del discípulo de configurarse cada vez más plenamente con su Maestro.

La efusión del Espíritu en el Bautismo une al creyente como el sarmiento a la vid, que es Cristo, lo hace miembro de su unidad inicial, sin embargo, ha de corresponder un camino de adhesión creciente a El, que oriente cada vez más el comportamiento del discípulo según la “lógica” de Cristo: “Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo”.

Hace falta, según las palabras del Apóstol, “revestirse de Cristo”.

En el recorrido espiritual del Rosario, basado en la contemplación incesante del rostro de Cristo, este exigente ideal de configuración con El se consigue a través de una asiduidad que pudiéramos decir “amistosa”. Esta nos introduce de modo natural en la vida de Cristo y nos hace “respirar” sus sentimientos.