EL TIEMPO PASCUAL Y LA VIRGEN MARÍA

by AdminObra

Conviene, como no puede ser de otro modo, que la espiritualidad de este tiempo esté marcada por la presencia de la Virgen María por su ejemplo y por su presencia.

Sabemos, indirectamente, que la Virgen participa de la Pascua del Hijo, en la alegría de su Resurrección, y como Mujer Nueva que ha vivido, como ningún otro, junto al Hombre Nuevo, el Misterio Pascual.

La Virgen María está presente en Pentecostés, en la oración común (Hch 1, 14), como Madre de Jesús.

La iconografía más antigua representa a María en la Ascensión como figura y modelo de la Iglesia. Es, pues, la Virgen de la Pascua del Hijo, Iglesia orante en la Ascensión y en la espera del Espíritu Santo, Madre de Jesús y de los discípulos de Cristo en la efusión del Santo Espíritu.

Entre los elementos marianos de la liturgia del tiempo pascual recordamos: el saludo del Regina Coeli, especialmente.

También es bueno resaltar el mes de mayo en honor a la Madre de Dios. La misma fiesta de la Visitación puede ser contemplada a la luz de Pentecostés, anticipado en María.