El Gran Jubileo del año 2000
Si otros jubileos contaron con un documento papal de convocatoria (y algunos ninguno), el Gran Jubileo del año 2000 dispuso de dos excelentes documentos pontificios: la Carta Apostólica “Tertio millennio adveniente”, el auténtico vademécum del Gran Jubileo; y la bula “Incarnationis mysterium”, publicada el primer domingo de Adviento de 1998, inicio del tercer año del triduo de preparación.
En 1994, Juan Pablo II publicó TMA. Se trata de un gran documento teológico y pastoral, paradigma y símbolo del pontificado y magisterio de este Papa.
El triduo de preparación para el Gran Jubileo del 2000, ha sido una de las espléndidas intuiciones de esta Carta Apostólica. Se preverían, en un principio. Dos años preparación “próxima” -1995 y 1996-, y otros tres años de preparación inmediata -1997, 1998, 1999- dedicados, respectivamente, a Jesucristo, al Espíritu Santo, y a Dios Padre.
La TMA establecía para el año santo 2000, dedicado a la Santísima Trinidad y al sacramento eucarístico una celebración universal.
