VIERNES II PASCUA (En busca del Fuego)

by AdminObra

“En busca del Fuego” del Espíritu Santo, somos trasladados tal juego de mesa al Lago de Tiberíades en el comienzo del relato y Discurso de “La multiplicación de los panes” y del “Pan de Vida” en Cafarnaum.

Somos transportados al gran “signo” de esa multiplicación de panes acercándose de la Pascua. También el Señor nos pregunta para probarnos “¿Con qué compraremos panes para que coman estos?”, pues había “mucha gente”.

Seguimos en estos primeros días pascuales, “en busca del Fuego”, y para la búsqueda necesitamos de tantos signos vitales que nos presenta San Juan, y que los estamos viendo en estos días; nos referimos al agua, la luz, el pan. Todos ellos indispensables para la vida humana. Todos ellos que encierran un formidable simbolismo.

Jesús se nos está revelando como “Nuevo Moisés”, sentado en lo alto de la montaña, que pasa al otro lado del mar, en la cercanía de Pascua. Así, Jesús, con el Éxodo de fondo, y con el signo de la “multiplicación” nos dice que es la respuesta a las necesidades más hondas del ser humano, más hondas todavía que el apetito, el hambre y las ganas de comer. En lo más profundo de nosotros hay un auténtico anhelo de libertad que nos ha de liberar del miedo y del egoísmo y de nuestras estrechas miras humanas “Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le torque un pedazo”.

Una vez que contemplamos que el amor “sin medida” del Hijo de Dios multiplica nuestros pequeños recursos si generosamente se los presentamos, así asegurará el “alimento” sobrenatural que necesitamos para seguir en “busca del Fuego”.