LA DEVOCIÓN A LA “DIVINA MISERICORDIA”. DESDE LA PIEDAD POPULAR

by AdminObra

En relación con la Octava de Pascua, en nuestros días y a raíz de los mensajes de la religiosa Faustina Kowalska, canonizada el 30 de abril de 2000, se ha difundido progresivamente una devoción particular a la Misericordia divina comunicada por Cristo muerto y resucitado, fuente del Espíritu que perdona los pecados y devuelve la alegría de la Salvación.

Puesto que la Liturgia del “Domingo II de Pascua o de la Divina Misericordia” –como se denomina en la actualidad- constituye el espacio natural en el que se expresa la acogida de la misericordia del Redentor del hombre, debe educarse a los fieles para comprender esta devoción a la luz de las celebraciones litúrgicas de estos días de Pascua.

En efecto, como decía San Juan Pablo II “el Cristo pascual es la encarnación definitiva de la misericordia, si signo viviente: histórico-salvífico y a la vez escatológico. En el mismo espíritu, la Liturgia del tiempo pascual pone en nuestros labios las palabras del salmo “Cantaré eternamente las misericordias del Señor” (Sal 88, 2).