Hoy, 28 de febrero, la Iglesia celebra a:

by AdminObra
  1. SANTOS MÁRTIRES, presbíteros, diáconos, y otros muchos. En Alejandría de Egipto. En tiempo de Galieno, al declararse una epidemia muy grave, se entregaron al servicio de los enfermos hasta morir ellos mismos. (262).
  2. San ROMÁN, abad. En la Galia Lugdunense. Siguiendo el ejemplo de los cenobitas, primeramente, abrazó la vida de eremita, y llegó a ser padre de numerosos monjes. (463).
  3. Santas MARANA y CIRA, vírgenes. En Berea, Siria. Viviendo en un lugar estrecho y cerrado sin techo, recibían el alimento necesario por una ventana y guardaban siempre silencio. (s. V).
  4. San HILARIO, papa. En Roma. Escribió cartas sobre la fe católica, con las que confirmó los Concilios de Nicea, Éfeso y Calcedonia. (468).
  5. San OSVALDO, obispo. En Worchester, Inglaterra. Primero fue canónigo, después monje. Presidió las sedes de York y Worchester. Introdujo en muchos monasterios la Regla de San Benito y fue un maestro benigno, alegre y docto. (992).
  6. Beata ANTONIA de FLORENCIA, viuda. En los Abruzos, Italia. Después de fallecer su esposo, fue fundadora y primera abadesa del monasterio de Corpus Christi, conforme a la primera Regla de Santa Clara. (1472).
  7. San AUGUSTO CHAPDELAINE, presbítero y mártir. En Guangxi, China. Detenido por soldados junto con otros neófitos a los que había convertido. Recibió trescientos azotes, fue encerrado en una reducida jaula y decapitado. (1856).
  8. Beato TIMOTEO TROJANOWSKI, presbítero y mártir. En Auschwitz. Franciscano. Murió quebrantado por los suplicios. (1942).

Hoy destacamos a BEATO DANIEL BROTTIER

Nació en Ferté-Saint Cyr en 1872.

Tras estudiar en el Seminario de Blois, fue ordenado sacerdote en 1899.

Después de un tiempo quiso ser misionero y profesó en 1903 en la Congregación del Espíritu Santo.

Lo enviaron a África, donde realizó una magnífica labor, y luego fue destinado a Francia, donde durante la I Guerra Mundial, y al término de la misma, realizó una espléndida labor de asistencia social con los combatientes y excombatientes, y se preocupó por los numerosos huérfanos dejados por la guerra. Murió en 1936.