Hoy, 19 de febrero, la Iglesia celebra a:

by AdminObra
  1. San QUODVULTDEUS, obispo y confesor. En Nápoles. Obispo de Cartago. Desterrado junto con su clero por el rey arriano Genserico, fueron abandonados en el mar en naves viejas, sin remos ni velas, y, contra toda esperanza, llegaron a Nápoles. (439).
  2. SANTOS MÁRTIRES DE PALESTINA. Fueron víctimas de crueles tormentos por parte de los sarracenos de Alamondir. (507).
  3. San MANSUETO, obispo. En Milán. Luchó contra la herejía monotelita. (680).
  4. San BARBADO, obispo. En Benevento. Convirtió al pueblo longobardo, junto con su caudillo. (682).
  5. San BEATO de LIÉBANA, presbítero. Cantabria. Escribió un famosísimo Comentario al Apocalipsis de San Juan. Refutó la herejía adopcionista suscitada por el metropolitano de Toledo Elipando. Con la ayuda del obispo de Osma Eterio, impidió que esta herejía arraigara en España. El Emperador Carlomagno también defendió la verdad. (802).
  6. San JORGE, monje. en Rodez. (877).
  7. San PROCLO, monje. En Calabria. Bien formado doctrinalmente, se convirtió en heraldo de la vida monástica. (970).
  8. San BONIFIZACIO, obispo. En Brabante, Bélgica. Después de ser obispo abrazó la vida ascética junto al monasterio cisterciense del lugar de Lausana. (1260).
  9. Beato CONRADO CONFALONIERI de PIACENZA, eremita. En Sicilia. Terciario franciscano. Después de una vida disipada estuvo cuarenta años en austeridad, oración y penitencia. (1351).
  10. Beata ISABEL PICENARDI, virgen. En Lombardía. Servita. Se consagró a Dios en su casa paterna y recibió frecuentemente la comunión eucarística. Se dedicó a la celebración de la Liturgia de las Horas, a la meditación de las Sagradas Escrituras y a la devoción a la Santísima Virgen. (1468).
  11. Santa LUCÍA YI ZHENMEI, virgen y mártir. En Sichuan, China. Decapitada por ser católica. (1862).
  12. Beato JOSÉ ZAPLATA, religioso y mártir. En Dachau, Alemania. De la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús. Condenado en el campo de exterminio a un atroz encarcelamiento por su fe. Enfermó gravemente y falleció. (1945).

Hoy destacamos al BEATO ÁLVARO DE CÓRDOBA

Nació en 1360. Posiblemente en Zamora.

Llegado a su juventud, ingresó en la Orden de Predicadores en el convento dominico de Córdoba.

Ordenado sacerdote, lo destinaron a la enseñanza de religiosos jóvenes, dedicándose después a la predicación. Recorrió toda la zona meridional de la Península Ibérica, incluido el sur de Portugal, y pasó a Italia, predicando por Saboya y Lombardía.

En 1419 peregrinó a Tierra Santa, donde quedó impactado por el doloroso camino del Calvario recorrido por Jesucristo, experiencia que caracterizaría su espiritualidad y sus predicaciones.

De regreso a España, la reina Catalina de Lancaster, tutora del rey niño Juan II, lo retuvo en la Corte como confesor suyo. Apoyado por la soberana, dio comienzo en 1417 a la reforma de su Orden dominica, que hacía tiempo proyectaba, y para ello fundó en la serranía cordobesa el convento de Escalaceli, con una observancia ejemplar que atrajo los demás religiosos a unirse a ella, alcanzando así la reforma a toda la Orden.

Fomentó con mucho celo la devoción a la Pasión del Señor. En el monasterio de Escalaceli se hicieron varios oratorios que reproducían la “Vía Dolorosa”, por él venerada en Jerusalén. Esta sagrada representación fue imitada por otros conventos, dando origen a la devoción del Vía Crucis, que se extendió por toda la Cristiandad.

Álvaro murió santamente en Córdoba en 1430.