EL RITO DE LA CENIZA. Mañana se impone a las 9 y 19:30

by AdminObra

La bendición e imposición de la ceniza se hace después del Evangelio y de la homilía; como este rito tiene carácter penitencial, se omite el rito penitencial de la misa.

La ceniza –hecha con ramos de olivo u otros árboles bendecidos el año precedente en el Domingo de Ramos, siguiendo una costumbre muy antigua (s. XII)-, se bendice con una fórmula que se refiere a la situación pecadora de quienes van a recibirla, a la conversión y al inicio de la Cuaresma; a la vez que pide la gracia necesaria para que los cristianos, siendo fieles a la práctica cuaresmal, se preparen dignamente a la celebración del misterio pascual de Jesucristo.

El rito es muy sencillo, pues el sacerdote impone la ceniza a cuantos se acercan a recibirla, diciendo “Acuérdate que eres polvo, y al polvo volverás” o “Convertíos, y creed el Evangelio”. La primera es la clásica, y está inspirada en el libro del Génesis; la segunda es de nueva creación, y se entresaca del inicio del Evangelio de San Marcos. Las dos se complementan, pues una recuerda nuestra caducidad, la otra apunta a la actitud de conversión interior a Cristo y a su Evangelio, actitud específica de la Cuaresma.

El simbolismo es variado:

  1. Somos débiles y caducos, y hay que tomarse la vida cristiana en serio;
  2. Somos pecadores, y hay que fomentar la tristeza por nuestros pecados y reconocer que necesitamos convertirnos;
  3. Hemos de rezar con atención;
  4. Las cenizas nos recuerdan que Dios puede convertirlas en “trigo”, esto es, morir con Cristo para resucitar con El; y
  5. La ceniza se trocará en fuente de vida gracias a las aguas regeneradoras del Bautismo.