DECENARIO AL ESPÍRITU SANTO Para pedir y preparar su venida y su morada perpetua en el alma DÍA OCTAVO

by AdminObra

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN PREPARATORIA

Con mucha pena de ser como soy y con muchas ganas de ser como Tú quieres que sea, vengo a pedirte, Corazón de mi Jesús Sacramentado, la venida del Espíritu Santo a mi pobre alma; poniendo por intercesores a nuestra Madre Inmaculada, al Santo Ángel de mi Guarda, a San José y a mis Santos Patronos. Amén.

ASPIRACIÓN

Colaborar a la acción misteriosa del Espíritu Santo en cada Comunión que recibimos y aspirar a ser cada día más hostia, o sea, más parecidos a Jesús Sacrificado.

PALABRAS DE JESÚS

«Y comiendo con ellos, les mandó (Jesús) que no partiesen de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre, la cual. dijo, oísteis de mi boca; y es que Juan bautizó con el agua, más vosotros habéis de ser bautizados o bañados con el Espíritu Santo dentro de pocos días.» (Hechos, 1-4).

ORACIÓN Y JACULATORIAS LITÚRGICAS

«Quemad, Señor, con el fuego del Espíritu Santo nuestras entrañas y nuestro corazón para que os sirvamos con cuerpo casto y os agrademos con corazón limpio. Por Nuestro Señor Jesucristo que 22

con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, endereza lo que está torcido.

Te pedimos, Señor, que infundas en nuestras almas el Espíritu Santo que nos creó con su sabiduría y con su providencia nos gobierna.

REFLEXIÓN

Esa elaboración y conversión gradual y constante de nuestro ser en hostia, por acción de las Hostias de nuestras comuniones, esa es la verdadera vida interior o espiritual; porque es el Espíritu Santo el gran Agente de esa misteriosa digestión y asimilación de la Hostia, el que, con el jugo de la caridad divina, que cada Comunión infiltra en nuestro ser y con el ejercicio de nuestra libre cooperación y adaptación va elaborando el hombre-hostia, de modo semejante, aunque, desde luego, no igual a como elaboró en el seno purísimo de la Virgen Inmaculada el cuerpo perfectísimo de su Hijo Jesús.

PETICIÓN

Espíritu Santificador, ¡quién conociera esas tus inefables elaboraciones para agradecerles, secundarlas y desagraviarte de tantas faltas de correspondencia!