CONOCIENDO A SAN MARCOS Y SU EVANGELIO – 11

by AdminObra

Qué pasa con el denominado “apéndice canónico”.

Es la conclusión, y corresponde a la cita 16, 9-20.

No formaba parte de la narración original. Falta en grandes códices, pero ha sido transmitida como parte de este Evangelio desde algunos manuscritos importantes y PERTENECE al canon.

San Irineo conoce ya ese “apéndice”. Hablamos del siglo II. También Taciano, el “Pastor de Hermas”, y puede que San Justino.

En su forma canónica, el Evangelio no acaba ya, pues, con la aparición a las mujeres y el silencio con que ellas reaccionan (5-8); la extrañeza que provoca este final tan abrupto, explica la añadidura posterior, que estamos comentando, el “apéndice”.

El “apéndice” acoge un compendio de diversas apariciones del Resucitado atestiguadas por los otros Evangelios, con una especial similitud a San Lucas.

Pero estas apariciones tienen “personalidad marcana” suficiente. ¿Por qué? Por la insistencia en la incredulidad de los discípulos, que conecta con un rasgo característico de este grupo en San Marcos: SU INCOMPRENSIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS.

 

SEGUIREMOS…