BREVES MEDITACIONES CUARESMALES (Benedicto XVI)

by AdminObra

Que en este camino de perfección evangélica nos ayude María, cuyo corazón inmaculado, juntamente con el de su Hijo, fue traspasado por la espada de dolor.

Meditemos que María también ha participado en los dolores de la humanidad. Al mismo tiempo, se nos exhorta a encontrar consuelo en el “tesoro de compasión” de la Iglesia, al que Ella contribuyó más que cualquier otra criatura.

Vivamos la Cuaresma en unión espiritual con María, que “avanzó en la peregrinación de la fe” siguiendo a su Hijo, y siempre precede a los discípulos en el itinerario hacia la luz pascual. Amén.