ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LAS APARICIONES – 5

by AdminObra

Es el argumento definitivo. El hecho tiene todas las garantías pues los Apóstoles no lo esperaban, por lo que les coge desprevenidos; más aún, los textos bíblicos subrayan no sólo sus dudas, sino que, al verle, “no creyeron”, por lo que Jesús les reprende. Se les aparece en situaciones bien diversas, ajenas a cualquier alucinación. Asimismo, Jesús se manifiesta en circunstancias que fácilmente se pueden constatar: les quita toda clase de dudas sobre su corporeidad; Tomás se encuentra con sus llagas; come con ellos; les da instrucciones sobre su futuro ministerio apostólico; se realiza la pesca milagrosa; les repite los argumentos de que así estaba profetizado. Finalmente, la aparición a más de quinientas personas quita cualquier duda sobre su posibilidad de una alucinación colectiva.

Es un hecho que el dato de la resurrección nosotros lo conocemos por el testimonio de estos videntes, lo que le ven, queremos decir. Ahora bien, su valor se confirma, a su vez, por las dos pruebas anteriores: el anuncio de los ángeles y el sepulcro vacío. Además, ese testimonio no se fundamenta solo en la veracidad de los que lo atestiguan, sino de la convicción con que lo proclaman; de las circunstancias que concurren y de los efectos que se siguen.