CARIDAD Y ACCIÓN SOCIAL EN LA IGLESIA MEDIEVAL
Doctrina social católica del Medioevo
Ya hemos adelantado algunos aspectos relativos a la doctrina social de diversos eclesiásticos en la Edad Media al tratar los puntos tocantes a la acción benéfico-social de los monjes y la lucha contra la usura.
Pero conviene resaltar otros más, pues ha existido en toda la Historia de la Iglesia una atención constante a los temas sociales, tratados de manera más o menos diversa según las épocas.
Entre los autores más antiguos del Medioevo y que se encuadran aún en la Patrística, quizá haya que destacar a San Isidoro (560-636), entre otras cosas por su gran influencia, tanto en la Hispania visigótica como en los siglos siguientes en España y en toda Europa.
Dedicó amplios capítulos de las “Sentencias” a atacar las injusticias de jueces y poderosos, sostuvo el principio de la igualdad de todos los hombres ante Dios en la libertad –“Etimologías”-, y afirmó que la existencia de la esclavitud era una consecuencia del pecado, aunque a la vez admitía que se trataba de una institución económica entonces difícil de eliminar del todo.
Por otro lado, San Martín de Braga y otros pastores de la España romano-germánica recomendaron la limosna. Incluso, el primero, advirtió a los sacerdotes el deber de defender los derechos de los pobres frente a los abusos de los poderosos, llegando a sancionar a éstos con la excomunión si se hiciera necesario, e intercedió en varias ocasiones ante los reyes. Su influencia en todos estos aspectso se vio en otros autores, como Tajón, y especialmente en los concilio hispano y europeos.
