Con la expresión “Sacrum Triduum Paschale Passionis et Resurrectionis Domini” se designan los tres días pascuales desde la Misa “En la Cena del Señor”, en la tarde del Jueves Santo, la celebración de la Pasión y Muerte de Cristo en el Viernes Santo, incluido el reposo sepulcral del Sábado de Gloria, y la Solemnidad de la Resurrección del Señor.
De las fiestas cristianas, la Pascua no sólo es la más antigua, sino también, por jerarquía, la más solemne.
La costumbre de una vigilia cristiana de Pascua está atestiguada desde el siglo II. Al principio, la echa de la fiesta de Pascua fue objeto de controversia. En Palestina, Siria y Asia Menor, los cristianos celebraban la fiesta de Pascua coincidiendo con la fiesta judía de “Pésah”, el 14 de nisán; por eso se les llama “cuartodecimanos”, del latían “diez quarta decima”.
Más extendida estaba la praxis romana y alejandrina de celebrar la Pascua el domingo posterior a la “Pésah”, puesto que Jesús, de acuerdo con el testimonio del Nuevo Testamento, había resucitado el primer día de la semana.
La costumbre de celebrar la Pascua no el 14 o 15 de nisán, sino el domingo posterior, surgió en Jerusalén.
Lo que se dirimía en la controversia sobre la fecha de Pascua era si la fiesta cristiana debía celebrarse en íntima conexión con la fiesta judía de la “Pésah” o temporalmente distanciada de ésta.
La celebración en domingo, que terminó imponiéndose, desplazó el motivo fundamental del “transitus” al acontecimiento de la resurrección.
El Concilio de Nicea (325) fijó como fecha de la Pascua el domingo posterior al primer plenilunio de primavera. Según el calendario romano, la Pascua se celebra entre el 22 de marzo, como muy pronto, y el 25 de abril, como muy tarde.
Hasta la reforma del calendario (1582) por el papa Gregorio XIII (1572-1585), la fecha de la fiesta cristiana de Pascua era la misma en Occidente y Oriente. Puesto que la mayoría de las Iglesias de la Ortodoxia mantuvieron el calendario “juliano”, en la actualidad la Pascua no se celebra el mismo día; y aunque desde hace tiempo se intenta consensuar entre las Iglesias cristianas una fecha de Pascua uniforme, hasta ahora no ha habido éxito.
