En la tarde del sábado 11 de abril, víspera del II Domingo de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia, el Papa Francisco convocó el Jubileo Extraordinario de la Misericordia con la “Misericordiae vultus”.
En la puerta de acceso a la Basílica de San Pedro, el Obispo de Roma entregó la bula a los cuatro cardenales arciprestes de las basílicas papales de Roma.
Con la lectura de algunos extractos del documento oficial de convocatoria del Año Santo extraordinario a cargo del regente de la Casa Pontificia, Monseñor Sapienza, protonotario apostólico, se dio inicio a la celebración de las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia.
La bula de convocatoria y promulgación del Jubileo Extraordinario contiene los rasgos más sobresalientes de la misericordia situando el tema bajo la luz del rostro de Cristo.
La misericordia no es una palabra abstracta, sino un rostro para reconocer, contemplar y servir.
La bula se desarrolla en clave trinitaria y se extiende en la descripción de la Iglesia como un signo creíble de la misericordia.
