LA CIRCUNCISIÓN DEL SEÑOR – EL “SAN MANUEL”

by AdminObra

Hasta la reforma reciente de la liturgia, el día 1 de enero estaba dedicado a contemplar este Misterio de la vida del Recién nacido por nuestra Salvación. Efectivamente, a los ocho días de celebrar su Natividad, la Iglesia celebra el rito de la circuncisión al que es sometido Jesús como correspondía a todos los niños pertenecientes al Pueblo Elegido (así establecido por Moisés, y antes ya practicado por Abraham), y que se soportaba justo a los ocho días de nacer. Junto a este rito se imponía, asimismo, el nombre al niño. El Nombre es Jesús, como advirtió el ángel a José, o Gabriel a la Virgen María, porque salvará a su pueblo de sus pecados, y será el “Emmanuel”, el Dios-con-nosotros. La circuncisión es imagen del bautismo cristiano.

Aquella sangre divina fue la primera que vertió el Señor para lavar nuestras almas.

Esta fiesta nos recuerda, una vez más, la inserción del Verbo en todas las realidades del Pueblo escogido. El Verbo, verdaderamente, se encarnó.