PREPARANDO LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

by AdminObra

Por un privilegio especial de la gracia, María estivo inmune de todo pecado personal durante el tiempo de su vida.

El Concilio de Trento declaró que ningún justo podría evitar durante su vida todos los pecados, aun los veniales, a no ser por un privilegio especial de Dios, como el que sostiene la Iglesia con respecto a la Madre de Dios.

Así pues, la Virgen Madre de Dios estuvo libre de toda culpa propia o hereditaria.

Es incompatible con la plenitud mariana de la gracia cualquier falta moral propia.