En África surgirá la primera Biblia en latín, a partir de los siglos II-III, la denominada Vetus Africana.
El motivo fue que los judíos habían traducido, dos siglos antes de Cristo, sus Escrituras al griego en Alejandría (Egipto), lo que se denomina ‘la versión griega del Antiguo Testamento, o ‘Biblia de los LXX’. No hicieron lo mismo con respecto al latín.
Los cristianos de África leían el Antiguo Testamento de una traducción al latín del griego, no del hebreo. De la traducción que dijimos antes. Y el Nuevo Testamento sí fue traducido al latín del griego, que en este caso era el idioma original en que fue redactado el NT.
También son africanos los primeros grandes autores latino de escritos cristianos. Aunque se conozcan más al detalle en el futuro, nombraremos los más sobresalientes e indispensables: TERTULIANO y SAN CIPRIANO, obispo de Cartago; ARNOBIO, que sigue la tradición de los Padres Apologetas, para defender a los cristianos de decisiones imperiales injustas, y de acusaciones ridículas como el oscurantismo, ateísmo, y causantes de males sociales; COMODIANO, el primer gran poeta cristiano latino, y también muy preocupado por las necesidades apologéticas y por la peligrosa presencia de corrientes judaizantes y paganizantes entre los cristianos, su lírica ha tenido un lugar importante en la devoción y en la liturgia.
