TRATADO SOBRE EL PURGATORIO

by AdminObra

De Santa Catalina de Génova – 3

La suciedad del pecado decrece y el alma se abre al rayo divino, crece así la felicidad, hasta que se cumple el plazo necesario para ello.

El dolor no disminuye hasta entonces. Y en cuanto a la voluntad, nunca pueden decir las almas que el dolor es dolor, pues están contenidas en la ordenanza divina, con la cual, en pura caridad, su voluntad está unida.

Pero, por otro lado, ellas soportan un dolor tan extremo, que ninguna lengua lo podría describir, ni mente comprender si Dios por medio de su gracia especial no nos lo mostrara. Eso tampoco puede verbalizarse. La visión que tuve, la revelación que Dios me hizo nunca abandonó mi mente, y yo contaré lo que pueda sobre ello. Comprenderán aquellos cuya mente Dios se ha dignado morir.