RAÍCES HISTÓRICAS DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

by AdminObra

La fiesta de la manifestación (o epifanía) del Señor, celebrada el 6 de enero, es de origen oriental.

El testimonio más antiguo es el de Clemente de Alejandría, recogido en su obra conocida “Stromata” 1. 12 (traducido por “miscelánea”).

Los gnósticos la celebraban para indicar que, en el bautismo de Jesús, Cristo-hombre se hace Cristo-Dios (una barbaridad). Cierto que hay una epifanía de la Santísima Trinidad, tal como se recoge en los textos evangélicos que afirman unánimes el bautismo de Cristo con una manifestación de su divinidad y de su humanidad, junto con la revelación del Padre y del Espíritu Santo, y por lo tanto… como manifestación Trinitaria.

En el siglo IV, San Epifanio la recuerda, citando a San Efrén que la considera fiesta de la venida del Señor, de su nacimiento y perfecta Encarnación. Esto quiere decir que al principio en Oriente esta fiesta comprendía también la celebración del nacimiento del Salvador, su manifestación en la carne.

A finales del siglo IV, en Antioquía se celebra con el nombre de “Fiesta de las Santas Luces”. Esta denominación se explica por la manifestación misteriosa que acontece en el bautismo del Señor por parte del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, a la santificación de las aguas por parte de cristo. Es del día de los bautismos. La famosísima peregrina gallega del siglo IV, Egeria, nos habla de esta fiesta en Belén y en Jerusalén.

 

La fiesta de Epifanía se celebra en Roma desde finales del siglo IV. Pero prevalece en ella la conmemoración de la manifestación del Señor a las gentes en la Adoración de los Tres Magos que son guiados por la estrella. Sin embargo, tanto en Roma como en España, existe la acumulación de otros significados como el Bautismo del Señor, las bodas de Caná e, incluso, la multiplicación de los panes, esto es, momentos considerados “epifánicos” en la vida del Señor en los cuales va manifestando su Gloria con el paso del tiempo y de los acontecimientos y de su propia misión.

En el rito hispánico la fiesta de la manifestación del Señor “In apparitione Domini” acumula el recuerdo de la Adoración, del Bautismo, del milagro en Caná, de la multiplicación de los panes. Así se lee en la “Inlatio” de la fiesta por el rito hispano-mozárabe.

En esta fiesta del 6 de enero, se anunciaban las próximas fiestas pascuales, como testimonian las “cartas festales” de la antigüedad. (Epístola, Carta, Encíclica, que es escrita por el obispo de Alejandría a las Iglesias de Egipto en la que se comunica la fecha de la celebración de la PASCUA y el comienzo de la CUARESMA. Esta carta era proclamada en la fiesta de la Epifanía).

¿Por qué prevalece la Adoración de los Magos y no el Bautismo? La imagen de la adoración es muy antigua, se encuentra en las catacumbas de Roma, en el arco triunfal de Santa María la Mayor, en los mosaicos de Apolinar donde aparecen los nombres de los Reyes Magos, en actitud de ofrenda de sus dones a la Virgen sentada en un trono de gloria, teniendo entre sus rodillas al Niño. Quizá porque era la revelación a los gentiles con los que se identifican a los cristianos convertidos del paganismo.

Hoy en día tiene el sentido de una manifestación a las gentes por medio de Cristo, Luz del mundo.