¿QUÉ PODEMOS CAMBIAR EN NOSOTROS DURANTE EL ADVIENTO? La soberbia, la ambición, la vanagloria – 1

by AdminObra

Son vicios emparentados.

De ellos nos vienen muchos males.

Por ellos se desprecia el culto a Dios y el respeto a los hombres.

Si el hombre que para alcanzar la gloria ha de acudir a la maldad, lo hará.

El soberbio es odios para Dios e insoportable para los demás hombres. A pesar que busca la alabanza de los hombres.

Se considera digno de la mejor posición, y en ella se complace al máximo.

Emprende temerariamente proyectos que superan sus fuerzas, se entromete en todo, se enaltece descaradamente a sí mismo y desprecia a los demás. Puede simular con astucia humildad para alejar de él toda sospecha de ambición. Si se le rebaja, lo llena todo de quejas. Con los inferiores se muestra agresivo; con los superiores, adulador y más temeroso y sumiso que cualquier siervo. Si tiene bienes, en vez de dar gracias a Dios, como sería lo propio, en su arrogancia se los atribuya a sí mismo.