¿QUÉ PODEMOS CAMBIAR EN NOSOTROS DURANTE EL ADVIENTO? La ira – 3

by AdminObra

Hay que eliminar del pensamiento la sospecha, estímulo muy engañoso de la ira. Siempre tendemos a creer lo peor. La mayor parte de la ofensa procede del vicio del que la interpreta. Por eso, son necesarias la sencillez y la valoración favorable de las cosas. Hay que desconfiar de las noticias que nos disgustan: nos encolerizamos antes de juzgarlas. Hay que dar siempre un plazo: el tiempo descubre la verdad.

Es propio de un hombre imprudente dar crédito inmediato a cualquier rumor. Muchos mienten para engañar; muchos porque han sido engañados.

Cuando te enteres de que alguien habla mal de ti, pregunta a tu conciencia si tú has hablado antes de él. Piensa de cuántas cosas hablas. La mirada que escruta a fondo tu interior te hace más moderado. Todo lo que censuras en otro, lo encontrarás en tu interior. todos somos males: ha de perdonarse el pecado que nos es común.