MIÉRCOLES IV CUARESMA

by AdminObra

El Bautismo nos da la “gracia santificante”, la “gracia de la justificación”, que nos hace gratos a Dios. Estos inmensísimos dones:

  • Nos hacen capaces de creer en Dios, de esperar en El y de amarlo mediante las virtudes teologales: fe, esperanza, caridad;
  • Nos conceden poder vivir y obrar bajo la moción los dones del Espíritu Santo;
  • Y nos permite crecer en el bien mediante las virtudes morales: templanza, fortaleza, justicia, prudencia.

Así todo el “organismo de la vida sobrenatural”, dice el Catecismo, tiene su raíz en el santo Bautismo.

 

En Cuaresma, consideremos cuánto nos otorga el Bautismo (insistimos en ello), y cuánto se pierde por el pecado. Se apaga la fe, se enfría la caridad, se desespera; nos movemos a impulsos desordenados; no vivimos para el bien. Dejemos que Dios regenere todo nuestro mundo interior con la tensión de la misma vida amorosa que invade a todo un Dios.