- San EUTIQUIO, mártir. En Roma. Durante mucho tiempo fue torturado con privación de alimentos y sin poder dormir, para ser arrojado a una profunda cavidad. (s. inc.).
- Santos PAPÍAS, DIODORO y CLAUDINO, mártires. En Perge, Turquía. (s. III).
- Santos FILEAS, obispo, y FILOROMO, militar, ambos mártires. En Alejandría de Egipto. Durante la persecución llevada a cabo por Diocleciano, no cedieron a las persuasiones de sus deudos y amigos para que salvaran su vida, y fueron decapitados. (s. IV).
- San ISIDORO, presbítero. En Egipto. De profunda doctrina, trató de imitar la vida de San Juan Bautista, para lo que vistió hábito monástico. (449).
- San AVENTINO. En Toyes, Francia. Servidor fiel de San Lupo, obispo. (537).
- San RABANO, obispo. En Maguncia. Siendo monje de Fulda, fue elevado a la sede de Maguncia. Docto en ciencia y elocuente en el hablar, nunca dejó de llevar a cabo todo lo que pudiese redundar a mayor gloria de Dios. (856).
- San NICOLÁS ESTUDITA, monje. En Constantinopla. Exiliado muchas veces por vencer el culto a las imágenes. Terminó sus días como abad del monasterio de Estudion. (868).
- San GILBERTO de SEMPRINGHAM, presbítero. En Sempringham, Inglaterra. Fundó con la aprobación del papa Eugenio III una orden monástica en la que impuso una doble disciplina: la Regla de San Benito para las monjas, y la de San Agustín para los monjes. (1189).
- Santa JUANA de VALOIS, reina. Bourges, Aquitania. Siendo reina de Francia, al declararse nulo su matrimonio con Luis XII, se dedicó a servir a Dios. cultivó una especial piedad hacia la Santa Cruz y fundó la Orden de la Santísima Anunciación de Santa María Virgen. (1505).
- Beato JUAN SPEED, mártir. En Durham, Inglaterra. Por haber auxiliado a unos sacerdotes fue decapitado bajo el reinado de Isabel I. (1594).
- San JOSÉ de LEONESSA, presbítero. En los Abruzzos italianos. Franciscano. Sostuvo con la fe a los cristianos presos en Constantinopla, y sufrió grandes tribulaciones por haber predicado el Evangelio por parte del Sultán. De regreso a su tierra se destacó por atender a los pobres. (1612).
- San JUAN de BRITO, presbítero y mártir. En Oriur, en la India. Jesuita. Tras convertir a muchos a la fe terminó su vida en un glorioso martirio. (1693).
Hoy recordamos especialmente a SAN JOSÉ de LEONESSA
Este santo nació en 1556 en Leonessa en Umbria, y a la edad de dieciocho años hizo su profesión como fraile capuchino en su ciudad natal, y tomó el nombre de José, en lugar de Eufranio, su nombre de pila.
Era humilde, obediente y mortificado en grado heroico, y tres días a la semana no tomaba otro sustento que pan y agua. Generalmente predicaba con un crucifijo en la mano, y el fuego de sus palabras inflamaba el corazón de sus oyentes. En 1587 fue enviado a Turquía como misionero entre los cristianos de Pera, suburbio de Constantinopla. Allí animaba y servía a los esclavos cristianos de las galeras con maravillosa devoción, especialmente durante una peste maligna, de la cual se contagió, aunque después recobró la salud. Convirtió a muchos apóstatas, y se expuso al rigor de la ley turca cuando predicaba la fe a los musulmanes. José fue encarcelado dos veces, y la segunda vez lo condenaron a cruel muerte.
Mediante afilados garfios que atravesaban una de sus manos y uno de sus pies fue colgado de una horca. Sin embargo, después de haber sido torturado por muchas horas, fue puesto en libertad y se le conmutó su sentencia por el destierro. Desembarcó en Venecia y, después de una ausencia de dos años, regresó de nuevo a Leonessa, donde reanudó sus labores con extraordinario celo. Hacia el fin de su vida sufrió mucho a causa de un tumor. Para extirpárselo, fue sometido a dos operaciones durante las que no exhaló el menor gemido o queja, sosteniendo todo el tiempo un crucifijo sobre el cual tenía fijos los ojos. Cuando se sugirió que antes de la operación debería ser atado, señaló el crucifijo, diciendo: «Este es el lazo más fuerte; esto me sujetará mejor que cualquier cuerda lo haría». La operación no tuvo éxito y San José murió felizmente el 4 de febrero de 1612, a la edad de cincuenta y ocho años.
