Hoy, 24 de abril, la Iglesia celebra a:

by AdminObra

 

  1. Santas mujeres MARÍA de CLEOFÁS y MARÍA SALOMÉ. En Jerusalén. Que, junto con María Magdalena, al amanecer del día de Pascua, se dirigieron al sepulcro del Señor para ungir su Cuerpo y allí recibieron el primer anuncio de la Resurrección.
  2. San ALEJANDRO, mártir. En Lyon, Galia. Tres días después de la pasión de San Epipodio, fue sacado de la cárcel, azotado y clavado en una cruz hasta morir. (178).
  3. San ANTIMO, obispo y mártir, y COMPAÑEROS MÁRTIRES. En Nicomedia. Antimio, por confesar a Cristo, recibió el martirio al ser decapitado, y de la multitud de fieles de su grey, unos fueron decapitados, otros quemados vivos y los restantes llevados a alta mar en pequeñas embarcaciones para ser ahogados. (303).
  4. San GREGORIO, obispo. En Elvira, Hispania Bética. Cuya obra titulada “Sobre la fe” fue alabada por San Jerónimo. (s. IV).
  5. San DEODATO, diácono y abad. En Blois, Galia Lugdunense. Después de llevar una vida de anacoreta, fue guía de un grupo de discípulos que en este lugar se habían reunido en torno a él. (s. VI).
  6. San MELITO, obispo. En Cantorbery. Enviado a Inglaterra por el papa San Gregorio Magno como abad. Fue ordenado allí obispo de los sajones orientales por San Agustín, y finalmente, tras sufrir muchas tribulaciones, accedió al episcopado de Cantorbery. (624).
  7. San WILFRIDO, obispo. En York. Durante cuarenta y cinco años ejerció con gran empeño su ministerio, y obligado a ceder su sede, terminó en paz sus días entre los monjes de Ripon, de quienes fue abad durante un tiempo. (709).
  8. San EGBERTO, presbítero y monje. En la isla de Iona, Escocia. Se ocupó de evangelizar varias regiones de Europa y, ya anciano, reconcilió a los monjes de Iona con el uso romano del cómputo pascual. (729).
  9. San GUILLERMO FIRMATO, eremita. En Normandía. Canónigo y médico en Tours. Tras una peregrinación a Tierra Santa se retiró a la soledad hasta su muerte. (1103).
  10. San FIDEL de SIGMARINGA, presbítero y mártir. Sevis, Suiza. Capuchino. Llevó una vida observante de vigilias y oraciones. Asiduo en la predicación de la Palabra de Dios, fue enviado a la región de Recia para consolidar la verdadera doctrina, y por su fe católica sufrió el martirio por obra de algunos herejes. (1622).
  11. Santa MARÍA de SANTA EUFRASIA PELLETIER, virgen. En Angers, Francia. Para acoger piadosamente a las mujeres de vida descarriada que ella denominaba “magdalenas”, fundó el Instituto de Hermanas del Buen Pastor. (1868).
  12. San BENITO MENNI, presbítero. Dinan, Francia. Hospitalario. Fundador de la Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. (1914).
  13. Beata MARÍA ELISABET HESSELBALD, virgen. En Roma. Nació en Suecia. Tras haber prestado servicio durante largo tiempo en un hospital, reformó la Orden de Santa Brígida, dedicándose a la contemplación, a la caridad para con los más necesitados y a la unidad de los cristianos. (1957).

Hoy recordamos especialmente a SAN FIDEL DE SIGMARINGA

San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir  (1578-1622)

Nació en Sigmaringen, Alemania, el año de 1578 de una familia noble.  Su padre era, entonces, alcalde de la ciudad.  Educado por los monjes benedictinos, el santo recibió una cultura elevada que se complementó con los estudios académicos en las Universidades de cuatro diferentes países.  El año de 1603 se doctoró en derecho civil y eclesiástico.  Las perspectivas en la carrera de derecho eran muy halagüeñas.  Sin embargo, pronto advirtió cómo la corrupción había llegado hasta transformar lo más sagrado de la justicia humana en una clara injusticia.  Desilusionado por ese ambiente, buscó sus ideales de honradez y autenticidad en la vida religiosa, por medio de los consejos evangélicos y solicitó ser admitido entre los frailes capuchinos.  Fue aceptado y, por sus elevados estudios, le concedieron la ordenación sacerdotal, dispensándolo de los cursos normales.  Su predicación, su ejemplo y su gran entrega evangélica en favor de los enfermos de tifo, a los cuales asistió día y noche para administrarles los sacramentos, dejaron gratamente impresionados a toda la población de Constanza.

Murió asesinado el 24 de abril, víctima de una conspiración masiva que se había formado contra él.  Es el primer mártir de los frailes capuchinos en Europa y es el patrono de los juristas.