Consideración sacerdotal
“Una manifestación de la comunión sacerdotal es la vida en común, que ha sido favorecida desde siempre por la iglesia; recientemente ha sido reavivada por los documentos del Concilio Vaticano II, y del Magisterio sucesivo, y es llevada a la práctica positivamente en no pocas diócesis.
Entre las diversas formas posibles de vida en común (casa común, comunidad de mesa, etc.), se ha de dar el máximo valor a la participación comunitaria en la oración litúrgica. Las diversas modalidades han de favorecerse de acuerdo con las posibilidades y conveniencias prácticas, sin remarcar necesariamente laudables modelos propios de la vida religiosa. De modo particular hay que alabar aquellas asociaciones que favorecen la fraternidad sacerdotal, la santidad en el ejercicio del ministerio, la comunión con el Obispo y con toda la Iglesia”.
(Directorio)