EL CUERPO DE JESÚS NO ESTÁ EN EL SEPULCRO

by AdminObra

Lo primero que provoca el estupor es que el cuerpo de Jesús ha desaparecido del sepulcro.

El descubrimiento de que el sepulcro está vacío y de que dentro no está el cadáver de Jesús se realiza el domingo, el primer día de la semana según el cómputo judío –y cristiano-, a primera hora de la mañana. Es el tercer día desde que Jesús ha muerto.

Los textos que refieren el descubrimiento del sepulcro vacío se encuentran en los evangelios canónicos de Marcos (16, 1-8), Mateo (18,1-8), Lucas (24, 1-12) y Juan (20, 1-10).

Todos estos textos coinciden en el siguiente esquema de base. Cuando empieza a apuntar el alba del nuevo día, algunas mujeres seguidoras del Maestro, encabezadas por María Magdalena, llegan al huerto donde está la tumba en la que Jesús había sido depositado. Entonces se dan cuenta de que la piedra que cerraba la entrada ha sido apartada. El sepulcro está abierto. Según los sinópticos un personaje celestial les transmite esta información: “No está aquí, ha resucitado” (Mc 16, 6; Mt 28, 6; Lc 24, 6), donde los mensajeros celestiales son dos. Las mujeres corren a anunciar a los discípulos lo que ha ocurrido. Algunos de ellos, como Pedro y el discípulo al que Jesús amaba, van al sepulcro y comprueban que el cuerpo de Jesús no está allí.