En la vida y en la enseñanza de Jesús se ven cumplidos los oráculos de Oseas.
En San Mateo (9, 14 y 12, 7) se constata en boca de Jesús las palabras de Os 6, 6 “Misericordia quiero…”
En Mt 2, 15 se ve cumplida la profecía de Os 11, 1 en el episodio de la huida y vuelta de Egipto de José con el Niño.
En Hch 13, 10 se reconoce el eco de Os 14, 10 sobre los “caminos rectos del Señor”.
En Ap 6, 16 se retoma la imagen de Os 10, 8 sobre la petición desesperada de los que han sido infieles para que caiga sobre ellos montes.
Más importante que estas citas, y muchas otras, es la sintonía con el NT en cuanto al mensaje esencial “Dios es amor”; amor por su pueblo, a pesar de la infidelidad de éste, amor por la criatura humana, a pesar de nuestros pecados.
Por otra parte, la metáfora esponsal de Oseas se prolonga en los textos del Nuevo Testamento en los que Cristo viene presentado como el esposo, o en los que se presenta su amor por la Iglesia como modelo del amor esponsal.
Finalmente, la idea de la gratuidad de la elección y del perdón se prolongará en la Iglesia, donde cada fiel experimenta la predilección divina.
MAÑANA EMPEZAREMOS POR JOEL
