CONOCIENDO A LOS PROFETAS – OSEAS – 119

by AdminObra

Situado entre imperios poderosos como el asirio o el egipcio, un reino pequeño como Israel tenía que recurrir a los pactos políticos o a los tributos para poder sobrevivir. Pero una alianza política conllevaba también un compromiso de culto en el que el Señor era venerado junto a las divinidades de aquellos pueblos. Esto se llama SINCRETISMO.

Oseas lo condenó. Será una de las causas de la desaparición del reino del Norte (2R 17, 7-23).

Pero además de este sincretismo “pactado”, en Israel muchos habían asimilado creencias y costumbres cananeas que también eran desagradables a Dios. Así, muchos israelitas combinaban sus creencias adquiridas en el Desierto con las idolatrías cananeas: Baal, Astarté.

Otro problema era el alejamiento de Dios en las etapas de bienestar económico.