Los poemas sobre Nínive fueron redactados en el siglo VII a.C., entre los años 663 y 612, esto es, después de la caída de la ciudad egipcia de Tebas, a cuya caída se alude en Na 3, 8, y antes de la que la capital asiria despareciera a manos del imperio babilónico.
El que fueran escritos antes de esta fecha viene sugerido por la expresividad con que se narra el asalto de Nínive y por la descripción de la crueldad de los invasores (Na 3, 1-3) que reflejan que su autor participa de los sentimientos antiasirios que caracterizaron los años anteriores a la caída de la capital asiria.
Por otra parte, tres años después de la destrucción de Nínive, muró el rey Josías a manos de los egipcios (609), y para entonces el gran enemigo era Babilonia y no Asiria. Y es que ya no tendría sentido celebrar la conquista de la ciudad ninivita.
Una fecha probable del oráculo es en torno al 630, cuando la muerte del rey Asurbanipal enardeció el sentimiento nacional de los judíos.
Cabe pensar que estos poemas con su carga nacional y de exaltación judía, vendrían a ser una aportación importante a la reforma religiosa y política de Josías que llevó a cabo hacia el 622.
