134
Después de la reforma realizada a instancias del Concilio Vaticano II, la estructura de la Vigilia Pascual quedó de este modo:
- LITURGIA DE LA LUZ: el lucernario de la luz actual consta de las siguientes partes:
- BENDICIÓN DEL FUEGO: una vez que se ha encendido el fuego, en un lugar adecuado fuera de la iglesia, el sacerdote lo bendice usando una oración que hace referencia a la Muerte y Resurrección de Cristo, como portadoras del fuego de la Luz. Cristo es Luz.
- BENDICIÓN DEL CIRIO: el cirio es una “persona”. Simboliza la nube luminosa del Éxodo y el Cuerpo Glorioso de Cristo. Se le graban la fecha del año en curso y una Alfa y Omega que significa a Cristo que atraviesa todo el tiempo.
Los granos de incienso, que se incrustan, significan las Llagas de Cristo. La Cruz que se graba es símbolo de la humanidad de Cristo, pues es el signo de su muerte; el Alfa y Omega equivalen a la naturaleza divina; el año expresa el tiempo que ha transcurrido desde el primer suceso pascual; el cirio encendido con el fuego simboliza a Cristo resucitado que disipa las tinieblas.
- LA PROCESIÓN: se canta “Luz de Cristo”, y se encienden los cirios de los presentes. Recuerda, la procesión, la de los hebreos siguiendo la nube.
- PREGÓN PASCUAL: es una composición de alabanza al Cirio Pascual y de acción de gracias por el beneficio de la Luz. Se va describiendo el significado espiritual de la luz en la noche iluminada por la Resurrección, aludiendo a las grandes etapas salvíficas. Es una pieza un tanto desordenada, pero llena de entusiasmo y emoción.
- LA LITURGIA DE LA PALABRA: se leen 9 lecturas, 7 del Antiguo Testamento, y 2 del Nuevo. Los temas que dominan son la Creación; el Sacrificio de Abraham; el paso del Mar Rojo; la nueva Jerusalén; la salvación gratuita y universal; la fuente de la sabiduría; el corazón y espíritu nuevos; el Bautismo como sacramento pascual; y el relato del suceso pascual.
- LA LITURGIA BAUTISMAL: haya o no haya bautismo, la Vigilia Pascual tiene siempre una liturgia bautismal, cuyos elementos son éstos: las letanías de los santos, la bendición del agua bautismal, el bautismo –si lo hay- y la renovación de las promesas bautismales. La fórmula de la bendición es una verdadera antología teológico-litúrgica sobre el bautismo.
- LA LITURGIA EUCARÍSTICA: se llega al punto culminante que es la celebración eucarística, máxima expresión del Misterio Pascual, en cuanto que renueva la Muerte y Resurrección de Jesucristo.
