Por primera vez en la historia de los jubileos romanos y universales, la primera puerta santa en abrirse no fue en Roma.
En la tarde del domingo 29 de noviembre, primer domingo de Adviento, en el transcurso de su visita apostólica a la República Centroafricana, el Papa procesión a la apertura de la puerta santa de la catedral de Bangui, capital de este país.
Después, el 8 de diciembre, hizo lo propio en la Plaza de San Pedro.
El domingo 13 de diciembre, tercer domingo de Adviento, fue la apertura de la basílica de San Juan de Letrán y de San Pablo de Extramuros.
La primera fue abierta por Francisco, y la segunda por el correspondiente cardenal arcipreste.
También el 13 de diciembre fue la apertura en las catedrales de las diócesis.
Los demás templos jubilares irían abriendo sus puertas santas a partir de esta fecha.
Francisco quiso abrir una nueva puerta para evidenciar el carácter de caridad de este Jubileo de la Misericordia. Fue en la tarde del viernes 18 de diciembre y fue la puerta del albergue de Cáritas Diocesana de Roma.
Por fin, el viernes 1 de enero de 2016, solemnidad de Santa María, Madre de Dios, por la tarde, Francisco abrió la puerta santa de la basílica de Santa María, la Mayor de Roma.
