ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LAS APARICIONES DEL SEÑOR – 1

by AdminObra

Jesús se dejó ver, pero no se podía disponer de El. Ello es un signo claro de que la Resurrección de Jesucristo no es como la de Lázaro. Es una Resurrección que le devuelve su cuerpo a una situación de glorificación. El cuerpo de Cristo resucitado es de suyo invisible, aunque, por condescendencia suya y con el fin de fundamentar la fe los suyos, lo deja ver en determinados momentos y circunstancias. Jesús no tiene necesidad de esconderse después de su Aparición. Su cuerpo vuelve al estado de invisibilidad, propio de la glorificación celeste, en el momento en que deja de manifestarse de una forma visible.

Las apariciones son manifestaciones momentáneas, gratuitas y condescendientes, de un cuerpo que, de suyo, es invisible. Tienen el mismo carácter milagroso que los signos con los que Jesús justifica su misión.