ALGUNAS CONSIDERACIONES DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR EN EL TEMPLO – 1

by AdminObra

Tras la Circuncisión del Niño, en ¿Belén, o en Jerusalén?, la Sagrada Familia se dirigirá a Jerusalén, eso sí con plena seguridad, para PRESENTAR al Niño al Señor en el Templo de Jerusalén.

San José y la Santísima Virgen María cumplieron todo, como siempre, según la Torá, según la Ley del Señor. Los dos siempre fueron judíos observantes.

Las madres debían “purificarse” tras el parto, no así los padres, para los cuales no hay nada prescrito.

Es el Libro del Levítico (12, 2) donde se nos habla de la mujer, tras parir un hijo varón, quedará impura durante siete días, al octavo será circuncidado, y posteriormente, ella, permanecerá treinta y tres días más purificando su sangre.

Esto significa que el acontecimiento de la Presentación al Templo tuvo lugar cuarenta días después del Nacimiento.

La puérpera habría de presentar al sacerdote un cordero como holocausto, y un pichón o una tórtola como sacrificio expiatorio. Así quedará purificada del flujo de sangre.

Si son pobres, ofrézcanse dos pichones o dos tórtolas, uno para el holocausto, el otro para la expiación. Y ella quedará pura igualmente.

SEGUIREMOS…