ACCIÓN SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA HISTORIA – 4

La caridad cristiana durante las persecuciones

by AdminObra

Las viudas y los huérfanos constituyeron desde el principio un sector “privilegiado” de la beneficencia cristiana, igual que en el AT. Las comunidades cristianas los atenderán con gran consideración, lo cual hará admirar al pagano Luciano de Samosata. Hay que recordar la dura situación de los huérfanos en la sociedad romana: acababan en la esclavitud o en la prostitución; aparte algunas excepciones.

Sólo los cristianos crearían instituciones para asistir a estos niños.

Los textos patrísticos enseñaban que debían ser recogidos para que el obispo los entregase a familias cristianas y promovieran su trabajo y matrimonio futuros.

Las viudas pobres quedaban al cargo de las comunidades y los obispos exhortaban muchas veces a asistirlas, cosa de la que se podían encargar las vírgenes en la segunda mitad del siglo III.

Durante el pontificado de San Cornelio (251-253), la comunidad de Roma tuvo a su cargo el cuidado de 1500 viudas y necesitados y adaptó y cristianizó la institución de la “annona” para la distribución gratuita de grano a pobres y huérfanos.