CARIDAD Y ACCIÓN SOCIAL EN LA IGLESIA MEDIEVAL
La asistencia hospitalaria medieval
Una enfermedad terrible desde antiguo fue la lepra.
Conocida ya en Occidente, sin embargo, no había tenido casi difusión aquí hasta que se propagó rápidamente desde finales del siglo XI y principios del XII, al ser traída de Oriente por los Cruzados.
Las medidas que en seguida se adoptaron fueron encaminadas al seguimiento de los leproses para evitar el peligro creciente de contagio.
Así surgieron a inicios del siglo XI las primeras leproserías o “lazaretos”: para entonces se conocen al menos la de la Magdalena de San Omar (1105) y la de San Lázaro de París (1124).
A finales de la centuria, casi todos los pueblos y ciudades contaban con una leprosería situada a las afueras, corrientemente bajo la advocación de Santa María Magdalena o de San Lázaro, o bien de San Jorge, en Alemania.
Normalmente, era un pequeño edificio o una finca con una vasta construcción y una serie de casitas (al estilo de las celdas de los monasterios cartujos y camaldulenses), con la capilla y el cementerio particular que ordenaba el Concilio III de Letrán.