- Santos HESPERO y su esposa ZOE, junto con sus hijos CIRÍACO y TEÓDULO, mártires. En Attalia, Turquía. En tiempos del emperador Adriano eran esclavos al servicio de un pagano, y por orden de su mismo amo fueron primero azotados, luego brutalmente atormentados y finalmente arrojados a un horno encendido. (s. II).
- San FÉLIX, diácono y mártir. En Hispalis, Hispania. (s. IV).
- San ATANASIO, obispo y doctor. En Alejandría de Egipto. Preclaro por su santidad y doctrina. Defendió con valentía la fe desde el tiempo del emperador Constantino hasta Valente, por lo que tuvo que soportar numerosas asechanzas por parte de los arrianos y ser desterrado en varias ocasiones. Finalmente, regresó a la Iglesia que se le había confiado, donde, después de haber luchado y sufrido mucho con heroica paciencia, falleció. (373).
- Santos VINDEMIAL, obispo de Gafsa, en Numidia, y LONGIONOS, obispo de Pamaria, mártires. Ambos decapitados por orden de Hunerico, rey de los vándalos, después de haberse enfrentado a los arrianos en el concilio de Cartago. (483).
- Santa VIBORADA, virgen y mártir. En San Gallo, Suiza. Vivió encerrada en una celda junto a la iglesia de San Magno, desde donde atendía al pueblo. A causa de su fe y de sus votos religiosos, arrostró la muerte a manos de invasores húngaros (926).
- Beato NICOLÁS HERMANSSON, obispo. En Linköping, en Suecia. El cual se entregó por completo a su iglesia y a los pobres, y recibió la custodia de las reliquias de Santa Brígida. (1391).
- San ANTONINO, obispo. En Florencia. Después de llevar a cabo una labor de reforma de la Orden Dominica, se consagró con diligencia al ministerio pastoral de su diócesis, donde resplandeció por su santidad y por su provechosa y constante predicación. (1459).
- Beato GUILLERMO TIRRY, presbítero y mártir. En Clonmel, Irlanda. Agustino. Padeció bajo el régimen de Cromwell. (1654).
- San JOSÉ NGUYÊN VAN LUU, mártir. En Vinh Long, Cochinchina. Agricultor y catequista, se ofreció en lugar del presbítero Pedro Luu, que era buscado por los soldados, y murió en la cárcel en tiempo de Tu Duc. (1854).
- Beato BOLESLAO STREZELECKI, presbítero y mártir. En Auschwitz, cerca de Cracovia. Encarcelado por su fe. Falleció a causa de las torturas recibidas. (1941).
Hoy recordamos especialmente al Beato BOLESLAO STREZELECKI
Natural de Poniemón (Suwalki) donde nació en 1896. Entró en el seminario de Sandomiertz. En 1918 fue ordenado sacerdote y fue enviado a la parroquia de Ostroviec, donde atendiendo a los enfermos de tifus contrajo esta enfermedad. Una vez curado hizo estudios en la Universidad de Varsovia y en 1923 se doctoró en Derecho canónico. Fue enviado a Ramdom como prefecto de las escuelas profesionales, además fue capellán de la cárcel, cooperador del Asilo de Beneficencia y confesor de varias comunidades religiosas.
Cuando llegó la guerra, pensó que su principal tarea debía ser consolar y atender a los pobres y desgraciados, extendiendo su interés a los judíos, los protestantes y los socialistas, y de manera particular a los prisioneros del campo de Ramdom, a algunos de los cuales ayudó a escapar. Nombrado párroco de la iglesia del Corazón de Jesús de Radón, unos meses más tarde fue arrestado cuando acabada la misa, distribuía los víveres a los pobres. Fue internado en el campo de Oswiecin-Brzezinka y no pudo soportar las torturas, trabajos y malos tratos. Extenuado fue llevado al barracón-hospital y al mes de llegar al campo moría allí. Había subrayado con gran energía que su actuación no era política sino religiosa. El lema personal de su vida era: “Para mí la vida es Cristo”. Era 1941.
