CONOCIENDO A LOS PROFETAS – AMÓS – 137

by AdminObra

ENSEÑANZA

Sus enseñanzas trascienden las circunstancias del contexto histórico del profeta.

El Dios único es el único Señor y Dominador. Su poder no tiene límites. Gobierna las fuerzas de la naturaleza y el destino de las naciones. Es justo en sus decisiones con los pueblos y personas. Eligió a Israel como pueblo de su propiedad, pero suyos son también los demás pueblos de la tierra (Am 3, 2).

Israel no debe ensoberbecerse por esa elección, pues es más bien una responsabilidad, de la que tiene que dar cuenta y que no le librará de ser castigados cuando cometa rebeldías y pecados (Am 9, 9-10).

Amós tuvo que corregir la visión humana que tenían muchos de sus contemporáneos: el pueblo creía que la práctica de unos ritos cultuales era suficiente para contentar y aplacar a Dios, como si el Señor fuera un “baal” (Am 5, 21-27). Por el contrario, la predicación de Amós puso en evidencia que el verdadero culto tiene que traducirse necesaria e inmediatamente en la práctica de la justicia con los semejantes.

Denuncia con energía las injusticias y abusos de los potentados sobre los pobres.

Los israelitas pensaban que la Alianza obligaban a Dios con el pueblo; en cambio, Amós invierte los términos: es el pueblo el que queda obligado con Dios. Amós insiste en la unión entre el culto a Dios y la práctica de la justicia entre los hombres, de modo preferencial hacia los pobres, humildes y desvalidos.