¿POR QUÉ LLORA RAQUEL?

by AdminObra

“Una voz se oyó en Ramá,

Llanto y lamento grande:

Es Raquel que llora por sus hijos,

Y no admite consuelo,

porque ya no existen” (Mt 2, 18)

Es la cita que presenta San Mateo en el pasaje de la Muerte de los Inocentes, y que éste recoge del profeta Jeremás (31, 15) por causa de la destrucción de Jerusalén en 587 a. C.

Raquel era la esposa predilecta del patriarca Jacob (Gn 29, 309 y madre de Benjamín y de José (el que será vendido por sus hermanos).

José, por su parte, era padre de Efraím y Manasés, ambos futuros clanes o tribus de Israel.

Raquel morirá cerca de Belén, y allí fue enterrada por su esposo, Jacob.

Jeremías, en su libro, se refiere a los cautivos de las tribus de Efraím y Manasés que, tras la Caída de Jerusalén, esperan en campos de concentración en Ramá (a 9 km de Jerusalén) la marcha al destierro babilónico.

Raquel sería como la madre israelita que llora por sus hijos que se van a un destierro definitivo; sería como la madre simbólica que llora por todos los santos inocentes acuchillados en Belén. El llanto de toda una nación en dos momentos históricos caracterizados por una crueldad sin nombre.

No hay consuelo para una madre ante tanto dolor injusto.

Sin embargo, tanto Jeremías, como San Mateo, quieren transmitir esperanza en medio de tanto sufrimiento.