¿QUÉ PODEMOS CAMBIAR EN NOSOTROS DURANTE EL ADVIENTO? La ira – 4

by AdminObra

Tú, en cambio, si eres bueno, actúa como tal: procura hacer lo bueno. Esto se consigue con paciencia y buenas obras; y si no puedes volverlo bueno, hazlo al menos amable; y si no puedes conseguir ni una cosa ni la otra, sin duda te harás mejor a ti mismo.

Las palabras o los hechos ajenos no te perjudicarán, aunque sean realmente malo, si no los gestionas mal: todo depende del uso que hagas de ellos.

Ninguna cosa o mueve el espíritu o entra en él. Las cosas nos afectan según las juzguemos.

Si se nos ofrece la ocasión de la venganza ansiada, debes regirte por esta ley: empieza la mayor, pues la ira, tu peor enemigo está dentro de ti. Ella es la que más te ofende.

La paciencia invencible triunfa sobre la maldad de los malos, la agota e imita a Dios, que perdona, es sumamente paciente y vence nuestra maldad con su bondad.

Lo propio de un alma grande es, más que perdonar la ofensa, no reconocerla.