17. SAN CIPRIANO de CARTAGO – III

by AdminObra

Pronto llegó una de las persecuciones más violentas contra los cristianos, la del emperador Decio, en el 250.

Los cristianos eran arrestados y obligados a abjurar de su fe manifestando fidelidad al emperador y a los cultos paganos.

Los que se negaban eran asesinados (muchos obispos), o bien sufrían confiscación de bienes, o trabajos forzados en las minas, o enviados al exilio.

Otros muchos, apostataron.

San Cipriano ejerció su misión clandestinamente.

Muchos fieles, poco preparados, ofrecieron incienso en honor al emperador. O compararon certificados falsos de que sí habían dado culto a los dioses para salvarse de las consecuencias de seguir fieles a la fe.

Los que cayeron fueron conocidos con el nombre de ‘lapsi’. Estos querrían reincorporarse a la Iglesia cuando cesó la persecución. Se desató una polémica dentro de las comunidades…