Estos sabios judíos que buscaban la consideración del helenismo tomarán la decisión de traducir al griego los libros de Israel (nuestro AT). Así, entrará en el mundo más allá del hebraico.
La Escritura de Israel llegará a todo el mundo clásico. Es la versión conocida como los “Setenta” o “Septuaginta”.
Esta decisión también supondrá, con el tiempo, la llegada del cristianismo a todo ese mundo clásico.
Como era habitual, los primeros misioneros cristianos actúan en las comunidades judías, en las sinagogas. Pero se abrirán camino también en los ambientes paganos. Parece ser que introducción de la fe en el mundo pagano fue difícil.
Aunque la Escritura estaba traducida al griego, y podría ser conocida por muchos, al fin y al cabo, es un mundo relativista, universalista, “científico”, y de una filosofía marcada por las corrientes estoicas y neoplatónicas.
Además, lo que se vaya consiguiendo de conversiones a la fe, muchas veces se tergiversará pues habrá cristianos que no mantengan la pureza de las enseñanzas de Cristo. El contacto con ese ambiente propiciará la aparición de las herejías gnósticas, que fueron de origen alejandrino. De ese ambiente surgen Basílides, Valentín, que, influenciados por el helenismo, desfiguraron la doctrina cristiana y la adulteraron con sus ideas relativistas y sincretistas.
