16. TERTULIANO – IV

by AdminObra

Escribe obras llenas de amor al martirio como fueron “A los mártires”, y “La fuga en las persecuciones”. En ellas, una vez más, se descubre su carácter apasionado africano.

En ésta última, se le ven los errores ‘montanistas’ en los que había derivado su visión. Así, exalta la ascesis rigorista, pues piensa que está cerca el final de los tiempos. La obra es… puro fanatismo. Por ello, insiste en que la persecución y el martirio son indispensables para confirmar la fe de la comunidad cristiana.

La reacción virulenta de Tertuliano, en este tema, contra los gnósticos, no se hará esperar. Contra ellos escribirá el “Scorpiace” atacándolos por desvirtuar el martirio, ya que aquéllos afirmaban que como el martirio era algo propio del mundo material y vil, con tal de mantener viva la ‘chispa de la luz interior’ se podía rechazar la consecuencia de la persecución, que sería la muerte.

Tertuliano los comparará con la picadura de un escorpión que envenena el alma y la hace incapaz de dar la vida como ofrenda suprema por Jesús.